Cada día dos niños o niñas mueren víctimas de un accidente prevenible

Jueves 22 Diciembre 2016
  • Entre el 01 de enero y el 30 de noviembre de 2016, 2.570 niños y niñas perdieron la vida en accidentes prevenibles, y 779 resultaron heridos por esta causa, según el reporte del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses –ICMLCF
  • El hogar es el escenario en el que se presenta el mayor número de muertes de niños y niñas a causa de los accidentes prevenibles, seguido por la vía pública.
  • Las principales víctimas están entre los 15 y los 17 años de edad con 1.050 casos, seguidos por los que están en el rango de edad entre los 0 y los 4 años con 901 reportes. Cada 3 horas llega un niño o niña a Medicina legal por causa de un accidente prevenible. 
  •  Entre el 01 de enero y el 15 de diciembre se han reportado 116 menores de edad víctimas de lesiones por pólvora según el Instituto Nacional de Salud. Los departamentos con mayor número de casos reportados son Antioquia y Valle del Cauca, seguidos por Cauca y Bogotá.

 

Cuidar y proteger a las niñas y a los niños es un mandato que recae en la familia, en la sociedad y en el Estado. Sin embargo, cada día dos personas menores de edad mueren en accidentes prevenibles y 18 quedan heridas. “Las personas suelen asociar los accidentes a hechos fortuitos que deben pasar… pero lo cierto es que la mayoría de las muertes o lesiones accidentales pudieron evitarse”.

Por lo tanto, si la cuestión radica en la prevención, es una obligación compartida como sociedad evitar las muertes y las lesiones. Además, es necesario tomar estos datos para la formulación de políticas públicas tendientes a la prevención de estos acontecimientos que fatales o no, pudieron ser evitados. Es muy importante aclarar que el INMLCF, 

no tiene todas las ocurrencias ya que EPS e IPS atienden cientos de accidentes a diario y no necesariamente llegan al Instituto para un examen forense.

Si se examina la definición de maltrato infantil dada en el Código de la Infancia y la Adolescencia “Toda forma, perjuicio, castigo, humillación o abuso físico o psicológico DESCUIDO, OMISIÓN O TRATO NEGLIGENTE sobre el niño, niño o adolescente por parte de sus padres, representantes legales o cualquier otra persona”, puede inferirse que muchos accidentes pueden ser una forma de maltrato.

Y si bien, la familia es por excelencia el primer entorno protector de los niños y las niñas, es allí donde ocurren la mayor parte de los accidentes. Cifras de Medicina Legal, indican que el 40% de ellos se presentan en el seno familiar, lo que demanda una mayor responsabilidad y compromiso por parte de padres y cuidadores para garantizar a los niños y a las niñas espacios más seguros.

“Hay cosas inevitables, los niños y niñas en su primera infancia están explorando el mundo y aprendiendo cómo funciona su cuerpo, así que todos se caerán aprendiendo a caminar, a montar en patines, en bicicleta… no obstante hay cientos de accidentes que podemos prevenir y por ello desde Save the Children hemos querido, con nuestro grupo de médicos y personal de protección, dar unas guías de prevención para que en estas vacaciones y fiestas protejamos de manera eficaz #HastaelÚltimoNiñoyNiña”.  Afirma la Directora de Incidencia Política de Save the Children, Luz Alcira Granada.  

  1. Educar en autoprotección. No basta con gritar ‘NO’… ‘No se toca’, ‘Caca nené’ ‘No lo hagas’, ‘No comas eso’. Los niños y niñas entienden lo que los padres y cuidadores les explican. Por lo tanto, se sugiere explicar el por qué de no entrar a la cocina, el no tomar medicamentos o el no asomarse a la ventana.
  2. Preparar contextos protectores
  •           Entender las etapas del desarrollo de la niñez. El mundo lo conocen, inicialmente,  por el sentido del gusto y pasarán muchos años hasta que no se lleven todo a la boca. Por lo tanto hay que blindar los espacios en los que se mueven, gatean, corren y reposan los niños y las niñas. Aretes, tijeras, bolsas de pañales, cremas, cobijas, gusanos, todo irá directo a la boca.
  •          Piscinas, río y mar. Jamás, ni por un segundo, los deje solos. Tenga acceso restringido a esas áreas, experimente usted primero la fuerza de las corrientes o de las olas y sea consciente de que siempre pueden cambiar. 
  •           Póngase al nivel de los niños en estatura y contextura, de esta manera puede evaluar qué puede alcanzar, incluso subiéndose en un asiento. También por dónde cabe: las rejas de los balcones o de salida a la calle, las barandas de las escaleras. Recuerde que si hay algo que quieran alcanzar traerán una silla, palo o a un amigo más alto. 
  •           Cierre y ponga bajo llave sustancias peligrosas. No sin antes explicar al niño porqué los medicamentos están en un sitio inaccesible, cierre con llave cajones de sustancias tóxicas y potencialmente peligrosas: detergentes, abrasivos, licores, medicamentos, (las pastillas son especialmente atractivas y su recubrimiento, muchas veces dulce, las hace potencialmente más peligrosas).
  •         No permita la entrada a cocina y patio. Cientos de accidentes se producen en estas áreas. Los niños halarán los limpiones en donde reposa una olla hirviendo, el aceite caliente salta, los baldes de agua son una trampa fatal. Nunca permita que cocinen solos y cuando sea la hora de aprender una medida recomendable es que tengan la estatura suficiente para mirar dentro de las ollas. Esto evita que las echen encima de su cuerpo.
  •           Eduque a cuidadores. Empleadas domésticas, abuelas, vecinas, que se queden con los niños deben estar al tanto de todas las recomendaciones de seguridad.
  •           No deje a los niños solos en las calles. Las niñas y niños solos, sin la supervisión de adultos, están expuestos a todo tipo de vulneraciones: homicidio, abuso sexual, violencia interpersonal, pueden ser atropellados por un auto al ir por el balón, sin supervisión no hay quien regule sus actuaciones como subir a un techo a bajar un juguete, hacer experimentos con soda caustica, entre otros. Imaginación es lo que más tienen.
  •           En el carro. Siempre deben ir en sillas especiales y siempre con cinturón de seguridad.
  •           No deje a los niños y niñas más pequeños sin supervisión de un adulto.
  •      No tenga armas en su casa y si las tiene, ni por un segundo las deje sin llave.

Las lesiones accidentales son un problema de salud pública por la gran pérdida de vidas humanas, tan solo en el grupo de personas menores de edad la cifra sobrepasa los 800 niños y niñas que mueren cada año. A lo anterior, se suman las cifras de morbilidad y discapacidades temporales y permanentes ocasionadas por estos accidentes. Los efectos psicológicos también pueden ser devastadores cuando, por ejemplo, se sufren deformaciones, quemaduras, pérdida de miembros, que son secuelas que quedarán de por vida.

No sobra resaltar los altos costos sociales y económicos en la atención de estas muertes y de las lesiones accidentales. Según el grupo de médicos de Save the Children, “La mayoría de los accidentes que llegan a recibir atención médica especializada, podrían haberse evitado. Desde los de tránsito hasta los que se presentan en las casas. Está en nuestras manos proteger a los niños y a las niñas”.

 

 

 

Puedes cambiar la vida de un niño o niña

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