Comunidades, familias e instituciones protegen a la niñez en Tumaco

Miércoles 27 Abril 2016

Desde el año 2012, se comenzaron a abrir espacios donde los niños y niñas de algunos de los barrios más vulnerables de Tumaco podían acudir después de las clases. ¿El motivo? Evitar que estuvieran solos en las calles donde son vulnerables a sufrir las numerosas consecuencias del conflicto armado y la violencia.

Save the Children desarrolla el proyecto Tumaco Protector de la Niñez en los barrios de escasos recursos con fuerte presencia de grupos armados y de actividades ilícitas. Algunos de los problemas más extendidos son la normalización de la violencia, el reclutamiento forzoso y la falta de protección de la infancia por sus familias, comunidades e instituciones.

Tras ver comprobar esta situación, se decidió llevar a cabo un proyecto que garantice la protección de los niños y niñas desde las familias, de la comunidad, de las instituciones educativas y municipales, y a través de los espacios amigables.

Cuando entramos a uno de estos espacios, vemos a muchos niños y niñas, de entre seis a 14 años, del mismo barrio, pintando, jugando o escuchando a los tutores y voluntarios hablar sobre sus derechos. La tutora nos explica que “por la tarde vienen alrededor de 45 niños y por la mañana cerca de 30. Estos días estamos hablando sobre la prevención del abuso sexual y empezamos fomentando la auto-estima, que se quieran y vean su belleza, que se conozcan como personas y reconozcan qué les hace sentir bien y qué no. Es importante que se quieran, que tenga confianza en sí mismos para así ser más fuertes emocionalmente, porque cuando no tienen auto-estima es más fácil para un adulto abusar.”

“Estos barrios son muy vulnerables, se encuentran miles de cosas negativas. Después, les explico cuáles son sus partes íntimas para que sepan que hay ciertas partes que nadie puede tocar, solo si su mamá les está bañando cuando todavía son muy pequeños. Además del abuso sexual, hay muchos otros temas que se deben tocar, como la violencia, porque lo ven desde la casa muchas veces. El reclutamiento es otro tema que se debe tratar en el barrio porque estos niños se crían solos prácticamente, se mantienen en la calle, no les han explicado bien qué es lo bueno qué es lo malo, es más fácil ponerlos a hacer cosas malas.”

Los temas varían pero siempre tienen como foco los derechos de la niñez y la convivencia pacífica. Verónica, de ocho años, nos afirma que “me gusta mucho venir porque aquí puedo estudiar y jugar. Nos enseñan a portarnos bien, a hacer caso a profe, a respetar a las personas y ser amables con la gente.”

Orlando, de siete años, dice que “la primera vez que vine fue porque la profe llegó a mi casa y nos invitó a mis hermanos y a mí a participar. Nos entregó unos papeles y ya empezamos a venir. Desde el primer día me gustó porque aquí jugamos, hacemos algunas tardes, nos enseñan sobre los derechos.”

En los espacios, se identifican casos de niños cuyos derechos no están siendo defendidos, por ejemplo que no están yendo a la escuela, que están sufriendo malos tratos en la casa, entre otros. Entonces, nuestras psicólogas hacen visitas domiciliarias y seguimiento al caso. En caso de ser necesario, se activa la ruta de atención infantil con instituciones municipales.

Desde las instituciones educativas, se fortalecen los consejos estudiantiles y con los grupos PACO (Participación y Comunicación) los propios jóvenes replican los mensajes sobre derechos de la niñez. Además, se trabajan con los psico-orientadores para que hagan procesos con padres y madres.

Con las familias, se trabajan las pautas de crianza positiva para mejorar el cuidado de los niños y niñas, para rechazar la violencia como forma de castigo, para concienciar de la necesidad de dar cariño y confianza a los hijos, entre otros temas que promueven el buen trato.

Sin embargo, por falta de recursos nos vimos obligados a disminuir la cantidad de niños y niñas que reciben esta ayuda hasta junio de 2016. De los 440 niños que acudían a los espacios, actualmente solo 200 niños acuden. De los 800 beneficiados directamente desde las instituciones educativas, solo 120 han podido continuar. En cambio, los riesgos que amenazan a la niñez no han disminuido. En Tumaco queda todavía mucho por hacer. 

 

Dos niñas en el espacio amigable, Tumaco abril 2016

 

Niños y tutora espacio amigable Tumaco abril 2016

Niña riendo en el espacio amigable de Tumaco abril 2016

 

Puedes cambiar la vida de un niño o niña

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