Comunidades unidas por la paz

Lunes 3 Septiembre 2018

“Mi nombre es Daniel, tengo 14 años y soy de Buenaventura. Mi familia viene de otras partes, pero ya lleva su mayor tiempo acá. Nosotros estuvimos en la avalancha del sector de Bendiciones que queda más arriba del viaducto, del puente y es esa pequeña población que hay allá abajo.

La iniciativa de paz me parece muy buena, para que los jóvenes no cojan malos vicios, para que no tengan problemas en familia, con los vecinos. La iniciativa también trata de que nosotros los jóvenes no cojamos trabajos por lo que está la ley de que nosotros no podemos trabajar, de tener una zona recreativa donde podamos jugar porque como estamos tan cerca de la carretera y pasan carros de carga y camiones grandes, estamos en constante peligro.

Para la construcción de la cancha, voy a ayudar con mi papá, mi mamá y otros amigos de por ahí, nos van a ayudar con los arreglos locativos para que no nos quede tan pesado, por ejemplo, van a recoger los escombros y a escavar en la tierra. Yo vivo con mi papá, mi mamá, mi abuelo y con mis dos hermanos. Mi papá es independiente, él trabaja en cualquier cosa, tenemos el lavadero de carros y él trabaja ahí o de pronto en mecánica, en construcción y también trabaja en la minería, pero de vez en cuando. Mi mamá es ama de casa y lava ahí en el lavadero.

Yo estudio en la Institución Educativa Francisco de Cisneros y mi hermana estudia en el Triana. Yo me demoro más o menos de aquí al colegio media hora o veinte minutos. Ahora me vengo al colegio en un servicio público que vale 2.000 pesos el viaje, porque el bus del colegio está varado. 

Lo que más me gusta de mi colegio es que los profesores están pendientes de lo que uno hace, si un profesor no va los otros nos dejan trabajo en vez de hacer nada y que es chévere porque lo que le enseñan a uno es bacano.

Yo siento que podría contribuir a la paz desde la comunidad, que las diferencias no generen tantas peleas, que por qué si uno es blanco, el otro es negro o por qué es indígena, debemos contribuir a entender que somos diferentes a los demás y no ser tan ignorantes.

De los mayores problemas de la comunidad, está la indiferencia y en la violencia, acá las personas se pelean mucho porque no se conocen, hablan mal del otro. La comunidad es más o menos segura, por lo que te conté de los carros, se quedan sin frenos, le pueden dar a una casa, matar a alguien. Lo que me interesó de participar en el proyecto eran los torneos, los entrenamientos, tal vez llamar a algunas personas que entrenan, pero como aquí no hay cancha no tienen donde jugar.

Yo llevo casi 3 meses en este proyecto de la cancha y antes nos estaban enseñando de valores, derechos y deberes que nosotros tenemos y saber cómo hacer efectivo nuestros derechos. Por ejemplo, el derecho de no trabajar de los niños, entonces uno tiene que hacerle saber al adulto que ese derecho está y que no respetarlo tiene un castigo.

Mis padres están contentos de que participe en esto, porque antes tocaba ir hasta Cisneros y eso era muy lejos, muy adentro y dicen que están los grupos armados entonces no les gusta que sea tan lejos e inseguro.

Respecto a la inauguración de la cancha yo me la imagino chévere, con pasto sintético, con bancas, por detrás que tenga una parte donde uno pueda guardar las cosas, me imagino hacer una fiesta, hacer torneos, hacer concursos con premiación y al final de todo, ir a una parte a bañarse y hacer una comida especial.

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