Cristian está más protegido en los espacios amigables de Tumaco

Lunes 2 Mayo 2016

Al llegar a un espacio protector de Tumaco, lugares donde los niños y niñas pueden acudir después de la escuela para estar seguros y aprender sobre sus derechos, encontramos a Cristian con un dibujo representando una situación de bullying.

“Tengo 10 años y vengo al espacio desde hace bastante tiempo. Tengo un hermano de 14 años y en la casa vivimos con mi mamá y su marido. Él trabaja con moto-taxi y mi mamá en una oficina. También está mi abuela, que está muy enferma, y dos tías mías.

Yo voy a la escuela por la mañana y me levanto a las 4.00am porque me gusta ayudar en la casa barriendo y organizando las cosas. Tardo 45 minutos para llegar a la escuela en bus, donde voy con más niños de mi barrio, vamos recochando (haciendo bromas). En la escuela me gusta jugar, hacer las tareas… sobre todo me gustan las sumas, las restas, multiplicaciones. Estoy en 5° grado, tengo ganas de empezar bachillerato.”

Cristian es muy tímido pero le gusta hablar con nosotros. Tiene un moratón en el brazo “me lo hizo otro niño grande de mi clase, que me hacía bullying. Pero se lo dije a mi profesor y lo expulsaron. Me gusta mucho mi profesor porque nos enseña muchas cosas, le gusta hacer bromas en clase y es cariñoso.”

“Después de la escuela, almuerzo y me voy al espacio amigable. Empecé a ir el año pasado y me gusta ir porque me divierto, dibujo… El tutor nos enseña cómo cuidar nuestros derechos. Si alguien nos hace bullying tenemos que denunciarlo; nos dice que tenemos que cuidar nuestro cuerpo; que nadie puede violar nuestros derechos; que todos tenemos que ser amigables en el espacio y en todas partes, compartiendo, siendo respetuosos, cariñosos… Quiero seguir yendo porque ahí paso todo mi tiempo libre y este barrio es peligroso. Yo solo juego aquí delante de mi casa porque hay sitios donde violan y matan, se meten con cualquiera.” Los espacios amigables están situados en barrios muy conflictivos para evitar que los niños y niñas que viven ahí pasen las horas libres en las calles donde son vulnerables a sufrir las consecuencias del conflicto armado y la violencia.

La madre de Cristian y él están muy unidos. Ella nos cuenta que “yo vengo de un pueblito muy pequeño. Antes se vivía bien y tranquilo, vivíamos de la caña y de la pesca, pero desde que llegó la coca, empezaron a arrancar la caña y la tierra quedó envenenada y ya no produce ni plátano ni nada. Ahora ese sitio parece un cementerio porque todo el mundo tuvo que irse.

Entonces nos vinimos a Tumaco. En este barrio nosotros no hemos tenido problemas porque no nos metemos con nadie pero es un lugar muy conflictivo, hay mucha violencia. Es por mi hijo de 14 años por quien estoy preocupada con este tema.

Debido a que yo trabajo hasta las 7.00pm, él ha salido demasiado a la calle y no lo veo hasta la noche. Un niño de 14 años solo en la calle hasta la noche, me llena de preocupación, pero se me escapa de la casa. Se está juntando con niños de familias que han ocasionado mucho daño en el pueblo y él está haciéndose cada vez más grosero, ese es el miedo que yo tengo. Además, él es callado, yo le digo lo que sea y él ni responde. El padre del niño nunca quiso saber nada. Le expulsaron del liceo y le admitieron en otro colegio, ayer fui y me recibieron con un montón de quejas. Él va al colegio solo por requisitos, no por interés.”

La compañera de Save the Children le ofrece “hacer una orientación desde la institución educativa y la psico-orientadora, para que vean qué puede estar pasando, e involucrarlo en actividades con jóvenes que ocupen su tiempo libre, como los grupos PACO (Participación y Comunicación). Sin embargo, desde la casa hay que poner normas; para ayudarte, puedes acudir al taller para padres y madres donde aprenderás pautas de crianza positivas y para que tú te pongas fuerte como mamá.”

Cristian cuenta que “a mí me preocupa mucho por dónde se está metiendo mi hermano porque va a sitios peligrosos. Yo se lo digo mucho y le abrazo y le digo que le quiero. Él me dice que me quiere también y jugamos mucho juntos, pero después no me hace caso y vuelve a irse con esa gente que no me gusta.”

 

Cristian y su madre, Tumaco abril 2016

Cristian y su amigo en el espacio amigable, Tumaco 2016

Cristian en su barrio de Tumaco, abril 2016

Puedes cambiar la vida de un niño o niña

Suscríbete a nuestro boletín