El sueño de Jeremy es estudiar arquitectura en Bogotá

Lunes 27 Agosto 2018

Jeremy es un estudiante de 17 años de los Pozos, Caquetá, a futuro quiere estudiar arquitectura en Bogotá con una beca de Ser Pilo Paga. En su comunidad hace parte del proyecto de género donde ha aprendido a respetar a los demás con sus diferencias y además hace parte de las sesiones de preparación de las pruebas SABER de las cuales espera sacar el mayor provecho.

“Mi nombre es Jeremy Taborda soy de Macarena, Meta y tengo 17 años. A los doce años me vine de la Macarena con mi mamá a San Vicente y aquí duré dos años y me fui para Los Pozos. Nos vinimos acá porque ella mandaba y toca obedecer. Yo vivo con ella, solo los dos, ella trabaja haciendo arepas simples por la mañana como de 4 a 6 y ya a las 9 se va a un restaurante a trabajar.

Ahorita me encuentro cursando 11 grado, lo que más me gusta es que uno comparte con los amigos, se divierte, no mantiene aburrido en la casa. Lo único que no me gusta es la infraestructura porque está muy disponible para todas las personas y algunos daños que pasan les echan la culpa a los estudiantes. Lo que sucede es que hay tres líneas de cerca, pero cualquiera se puede meter al colegio

. Yo pienso que dentro de las necesidades más urgentes aquí en los Pozos es un trabajo más estable porque como aquí está la petrolera todo el mundo se enfoca en eso en vez de mejorar la calidad de las vías y todo eso, entonces como la petrolera da trabajo no hay necesidad de hacer más y debería haber diferentes enfoques de trabajo.

Al salir del colegio he pensado en ser arquitecto e ir a Bogotá a hacer la carrera porque miré un curso, lo investigué por internet y me gustó mucho. Mi mamá me apoya, pero sería más como pedir un préstamo para poder estudiar.

Respecto a los servicios, por el momento no hay agua porque se presentó un pequeño incidente con la planta y se cayó al fondo del pozo, se dañaron unos mecanismos y toca traer otra. Pero normalmente hay agua, todos los días, 24 horas y alcantarillado. El agua siempre se hierve por cualquier cosa que haya, pero es buena uno puede tomarla sin hervir.

En el colegio por la falta de espacio esta decimo y once en un solo salón, las clases son diferentes, se parte el tablero y cada uno recibe clase con el mismo profesor, pero diferentes temas. Igual esta octavo y noveno porque la infraestructura no alcanza. De pronto lo único malo es que uno se enreda con los temas es lo feo, pero es muy bueno porque uno comparte con otros compañeros.

Si me voy a Bogotá, me preocupa mi mamá porque ella es de Bogotá, pero dice que no le gustaría volver y pues yo tengo a mi hermano, él es celador, pero me da cosa dejarla sola.

Sería bueno que hubiera paz, pero se deben cumplir con las leyes, no me parece justo que no se paguen por los delitos que se han cometido contra la gente, pero yo le apuesto a la paz. Yo desde mi rol de estudiante trato de no ser peleón, en los debates ser el punto medio, para llegar a consensos.

Yo hago parte de los proyectos de las pruebas SABER y el de género, me ha parecido muy buenos pues nos han traído muchos beneficios. Con las pruebas Saber, las hacemos ahorita el 12 de agosto y ya nos dio como una idea principal de como estar en ese momento, nos dan consejos pues son muchas horas sentados ahí y yo me siento preparado. Digamos, en la primera batería que hicimos el año pasado nos pegamos una enredada porque no sabíamos ni cómo abrir el paquete.

Las pruebas SABER nos ayudan mucho porque si tengo un buen puntaje podría ganarme un Ser Pilo Paga y no sería tan difícil seguir estudiando porque uno no estudia porque no quiera es porque no tiene los recursos y eso me ayudaría para lograr mi meta.

Frente al género nos enseñaron cosas que no sabíamos, digamos yo tenía todo confundido con lo de heterosexual, bisexual, transexual y ahí nos enseñaron a diferenciarlo, a ser cero machistas, los deberes y derechos de la sexualidad. Esto me ayuda en mi vida demasiado porque uno no sabe en el futuro con que persona se va a encontrar y pues uno tiene que ser positivo con lo que va a pasar y con la gente que se va a encontrar, uno tiene que aceptar las personas como son y no discriminarlos por su sexualidad.

Con mi mamá hablo del tema y ya habíamos hablado del tema antes de las capacitaciones porque yo tengo mucha confianza con ella, pero yo le comento y ella me dice que bueno que aprendiste, eso te sirve para la vida.”El proyecto Vive la Educación es implementado junto con el Consejo Noruego para Refugiados y financiado por el Gobierno de Canadá.

 

 

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