Fonseca conoció más de cerca nuestro trabajo en La Guajira

Viernes 23 Septiembre 2016

Nuestro Embajador de Buena Voluntad, Juan Fernando Fonseca, nos acompañó a una institución educativa de Paraguachón, un corregimiento de La Guajira cercano a la frontera con Venezuela. Aquí estudian 150 niños y niñas de las etnias Wayúu, Arijuna y Kushina desde preescolar hasta décimo grado.

En esta escuela trabajamos desde 2015 con proyectos que buscan garantizar el derecho a la protección y a la educación en todo momento, incluyendo durante emergencias.

Según los docentes y alumnos, la falta de agua es uno de los problemas más graves en esta zona desértica, donde pueden llegar a superar los 35°C en horario escolar. Hace tres semanas que no hay agua en la institución, por lo que no se utilizan a penas los baños y los propios docentes deben comprar agua a los estudiantes.

Otra de las problemáticas es la falta de energía y de una planta eléctrica, lo que impide tener siquiera ventiladores en las aulas. Así que, cuando hace demasiado calor dentro del aula, los profesores dan la clase en el patio, que está sin asfaltar.

Asimismo, destacan la dificultad de muchos niños y niñas que viven en rancherías muy alejadas de la institución. Habitualmente hay un transporte que los recoge, pero debido al mal estado tanto de este como de los caminos, muchos estudiantes tienen que llegar caminando durante una o dos horas.

La falta de una alimentación adecuada en los hogares y en la escuela es otro de los problemas que se destacan, ya que muchos estudiantes niños llegan sin desayunar y solo reciben un refrigerio en la institución.

Otro de los riesgos que identifican y que trabajamos para evitar que los niños y niñas sufran sus consecuencias es la inseguridad provocada por la delincuencia, debido a la cercanía de la frontera. Igualmente, los desastres de tipo natural, como terremotos o ventiscas.

Sin embargo, esta es una escuela rica diversidad y cultura. Y para demostrarlo, niños y niñas nos dieron muestras artísticas propias de su etnia. Para agradecerlo, Fonseca les cantó algunas de sus canciones más conocidas.

Esta fue la última parte de la visita de nuestro Embajador de Buena Voluntad a La Guajira, zona en la que estaba muy interesado debido a las altas tasas de desnutrición infantil y de pobreza, pero también por los buenos recuerdos que le trae este departamento.

QUÉ ESTAMOS HACIENDO EN LA GUAJIRA

En 2015 empezamos a trabajar en La Guajira con proyectos centrados en la necesidad de garantizar la educación durante las emergencias provocadas por el hombre o por desastres naturales. Nos centramos en comunidades rurales y urbanas en situación de vulnerabilidad afectadas por diferentes riesgos.

Durante 2016, estamos realizando una asesoría del Plan de Desarrollo Municipal y Departamental, a través de nuestro Convenio con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y UNICEF.

 Además, estamos llevando a cabo un proyecto atendiendo a familias retornadas de la frontera de Venezuela que estaban viviendo en unas comunidades sin condiciones apenas condiciones de higiene ni protección de la niñez. Con fondos de Unicef, estamos logrando que los niños, niñas y adolescentes incrementen su conocimiento y sus capacidades para prevenir y mitigar el impacto del conflicto y el goce efectivo de derechos. También que padres y/o cuidadores incrementen sus habilidades para asegurar la protección infantil. Además, estamos trabajando para que las instituciones educativas, como esta que fuimos a visitar, y funcionarios de instituciones públicas en capacidad de transformarse hacia un entorno más protector y protegido para la niñez.

 

Fonseca con niños y niñas de la escuela, Paraguachón, septiembre 2016


Durante las muestras artísticas en la escuela, Paraguachón

Nuestra Directora, Fonseca y las docentes de la escuela de Paraguachón, septiembre 2016

Una niña durante las actividades en la escuela

 

Una estudiante durante las muestras artísticas en la escuela, Paraguachón

 

Puedes cambiar la vida de un niño o niña

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