Informe: Construyendo una vida mejor con la niñez

Jueves 30 Mayo 2019

 70 niños y niñas mueren diariamente en América Latina y El Caribe a causa de la violencia

Las tasas de homicidio infantil más altas del mundo se encuentran en la región. Los niños, niñas y adolescentes de América Latina y El Caribe tienen al menos el doble de probabilidades de ser asesinados que en cualquier otra región.

• Durante el año 2018, en Colombia 673 niños y niñas fueron víctimas de homicidio. Entre enero y marzo de 2019 se han reportado 175 casos de homicidio en los que las víctimas son menores de edad.

• En Colombia el 16% de la población nacional, casi 8 millones de personas, ha sido desplazada por la fuerza de sus hogares. Este total incluye a más de 7,7 millones de personas desplazadas internamente, el nivel más alto de desplazamientos internos en el mundo, más que Siria (6,2 millones), Somalia (2,6 millones) y Yemen (2,1 millones).

Según el nuevo informe global sobre niñez de Save the Children, en la actualidad, los niños y las niñas tienen más probabilidades de crecer sanos, recibir educación y estar protegidos que en cualquier otro momento en las últimas dos décadas. Sin embargo, en América Latina y El Caribe la violencia sigue siendo la principal causa de muerte en los niños y niñas.

Los resultados del reporte “Construyendo una vida mejor con la niñez” - publicado por Save the Children en el año de su centenario - muestran que se ha alcanzado progreso en el acceso a la salud, educación y nutrición, pero todavía cuatro de los cinco países con las tasas más altas de homicidios infantiles en el mundo se encuentran en la región.

Las tasas de homicidio infantil son "muy altas" en Venezuela y Colombia donde 20 de cada 100,000 adolescentes son asesinados. En Honduras y el Salvador la cifra se mantiene entre 10 y 20 por cada 100,000 junto a otros siete países de la región: Brasil, Trinidad y Tobago, Jamaica, Haití, Belice, Guatemala y Bahamas.

Este informe anual evalúa a 176 países en cuanto al acceso de la niñez a la salud, educación, nutrición y protección frente a prácticas perjudiciales, como el trabajo infantil y el matrimonio infantil, a partir de datos recogidos desde el año 2000.

En el ranking global, el país de América Latina y el Caribe con mejor desempeño es Cuba, seguido por Chile y Barbados. Los tres países se ubican en el tercio superior de los países a nivel mundial. El país con peor desempeño en la región por tercer año consecutivo es Guatemala. Es el único país de la región que está entre los 30 últimos (en el 30º lugar). El siguiente país con el rendimiento más bajo es Honduras, que es el 40º último. Venezuela, Haití y El Salvador completan la parte inferior de la región.

Victoria Ward, Directora Regional para América Latina y El Caribe de Save the Children, afirmó que en los últimos 20 años se han logrado grandes progresos a favor de la niñez y adolescencia, sin embargo, tenemos a la violencia como principal vulneración a sus derechos. “«Hace cien años, tras una de las guerras más destructivas de la historia de la humanidad, Eglantyne Jebb, fundadora de Save the Children, redactó la Declaración de los Derechos del Niño. Hoy en día, se han logrado grandes avances, pero todavía hay millones de niños y niñas a los que se les sigue privando de su niñez”.

“Todas las demás regiones han logrado avances en la reducción de la violencia contra los niños y niñas en las últimas dos décadas, pero los datos sugieren que las tasas y el número de homicidios han aumentado en América Latina y el Caribe. Desde el año 2000, las tasas de homicidios de niños y niñas aumentaron un 8 por ciento en la región” afirmó Ward.

El caso de Venezuela es el más llamativo. Venezuela es uno de los tres países en el mundo que ha visto una disminución en la marcada de calidad de vida de niños y niñas desde el año 2000. El país experimenta una crisis socioeconómica y política desde 2010, lo cual se ha visto reflejado en la tasa de mortalidad de niños y niñas menores de 5 años que ha aumentado en un 40 por ciento (de 22 por 1,000 en 2000 a 31 por 1,000 en la actualidad) y el homicidio infantil ha aumentado en un 60 por ciento (de 15 a 24 muertes por 100,000 habitantes de 0 a 19 años).

El desplazamiento también ha aumentado considerablemente en la región. En Colombia el 16% de la población nacional, casi 8 millones de personas, ha sido desplazada por la fuerza de sus hogares. Este total incluye a más de 7,7 millones de personas desplazadas internamente, el nivel más alto de desplazamientos internos en el mundo, más que Siria (6,2 millones), RDC (4,5 millones de desplazados internos), Somalia (2,6 millones) y Yemen (2,1 millones). “Más del 80 por ciento de la población desplazada por la fuerza en América Latina y el Caribe es de (y vive en) Colombia”, comenta Ward.

El informe global también revela que:

• América Latina y el Caribe tiene la tasa más alta de partos en adolescentes de cualquier región fuera del África subsahariana. En República Dominicana, donde las tasas de natalidad en adolescentes son las más altas, casi el 10 por ciento de las niñas dan a luz todos los años.

• En toda la región, más del 7 por ciento de las niñas de 15 a 19 años (1 de cada 13) dan a luz cada año. A este ritmo, las niñas en la región están dando a luz a 1.5 veces más bebés que el promedio mundial.

• Las tasas de niños y niñas fuera de la escuela son relativamente bajas en toda la región, con poco menos del 10 por ciento de los niños y niñas excluidos de la educación. En marcado contraste, las tasas son moderadamente altas en El Salvador y Guatemala, donde el 23 y 29 por ciento de los niños y niñas en edad escolar no asisten a la escuela, y altos en Honduras, donde el 30 por ciento de los niños y niñas no asisten a la escuela.

• Los datos de las encuestas de hogares sugieren que Haití ha recortado las tasas de no-escolarización en más del 60 por ciento. Otros dos países de la región han reducido las tasas a la mitad o más desde el 2000: Nicaragua (59%) y Argentina (52%).

• En América Latina y el Caribe, el 11 por ciento de las niñas de 15 a 19 años de edad están actualmente casadas o en unión temprana. La mayoría de los países tienen tasas relativamente bajas de matrimonio infantil.

Desde Save the Children instamos a los gobiernos a tomar medidas para que ningún niño o niña muera a causa de la violencia y sea privado de su futuro. Reiteramos que es necesario que se garanticen la protección y seguridad de la niñez en toda la región, respondiendo a su interés superior y el derecho a la vida, supervivencia y desarrollo que todas las niñas y todos los niños tienen. Asimismo, hacemos un llamado a los gobiernos para que atiendan la problemática de migración y desplazamiento que afecta a la región, dando seguimiento a los compromisos asumidos como parte de la agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Para mayor información, comuníquese con:

Marcela Campos – 3173190523

[email protected]

 

NOTAS PARA LOS EDITORES:

• En la actualidad, casi 31 millones de niños y niñas han sido desplazados por la fuerza de sus hogares. Otros millones de niños y niñas —unos 420 millones en total— viven en zonas en conflicto, más del doble que los que había en 1995.

• Los países afectados por conflictos tienen las tasas de mortalidad infantil más altas, una proporción demasiado alta de niños y niñas con retraso del crecimiento y una proporción creciente de la tasa mundial de niños y niñas sin escolarizar. Las tasas de matrimonio infantil y de trabajo infantil también están aumentando en gran parte de estos contextos, como Siria y Yemen.

• Se calcula que, en el año 2000, unos 970 millones de niños y niñas no pudieron disfrutar de su infancia debido a los «peligros para la niñez»: acontecimientos que tienen un profundo impacto en la vida, como el matrimonio infantil, el embarazo precoz, la exclusión de la educación, las enfermedades, la malnutrición y las muertes violentas. En la actualidad, esa cifra se ha reducido a 690 millones. Una quinta parte de estos niños y niñas han muerto. El resto —545 millones— están vivos y se están perdiendo su niñez. Esta cifra representa el 24 %, o 1 de cada 4, de los 2300 millones de niños y niñas menores de 18 años del mundo. Para llegar a este total, se estableció una serie de supuestos razonables en función de las pruebas del solapamiento entre grupos de niños y niñas que han sufrido las consecuencias de uno o más peligros para la niñez. Los 545 millones abarcan: 152 millones de niños y niñas menores de 5 años con retraso del crecimiento; aproximadamente 30 millones de niños y niñas de 5 años con retraso del crecimiento; 262 millones de niños y niñas de 6 a 17 años sin escolarizar; y un subgrupo de niños y niñas que trabajan (86 millones) y niños y niñas desplazados por la fuerza (16 millones) que es probable que no tengan retraso del crecimiento ni estén sin escolarizar. El año de referencia para este análisis es 2017.

 

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