Los bebés recién nacidos, niños y niñas de Nepal, en peligro con la llegada de la temporada del monzón

Lunes 25 Mayo 2015

*Foto: Cat carter

Miles de recién nacidos corren el grave peligro de contraer enfermedades e incluso morir en Nepal, un mes después de que el terremoto acabara con las vidas de 8.500 personas.

Bogotá, mayo 25 de 2015. El día que el terremoto sacudió Nepal, unas 92.900 embarazadas se encontraban entre la población afectada. Muchas de ellas están ahora viviendo fuera de sus casas con sus bebés y niños y niñas, bajo lonas en condiciones insalubres y con frío. Cuando comience la temporada del monzón en unas semanas, las fuertes lluvias incrementarán el riesgo de que se propaguen enfermedades, especialmente las que se trasmiten a través del agua, como el cólera. 

En las áreas afectadas por el terremoto, como Sindhupalchok, Dolakha y Gorkha, el 73% de las instalaciones sanitarias que proporcionan cuidado sanitario materno han quedado dañadas o destruidas, dejando pocas opciones a las madres para recibir la atención que necesitan. 

“Los primeros días en la vida de un bebé son críticos porque son los días en los que se encuentran más vulnerables. Cosas tan básicas como no tener un instrumento esterilizado para cortar el cordón umbilical o no tener un lugar limpio y seco para dormir pueden resultar mortales para un bebé”, nos cuenta la doctora Louisa Baxter, coordinadora de salud para la respuesta de Save the Children en Nepal. “Un mes después del terremoto de Nepal, asegurarnos de que las madres tengan un lugar seguro donde dar a luz debe ser una prioridad”.

El segundo terremoto destruyó la casa de Rupa, la madre de un bebé de tres meses. “El agua para beber está saliendo amarilla desde el terremoto y el suelo donde dormimos está mojado”, dice. “Me preocupan mucho los niños y niñas pequeños, los adultos podemos vivir fuera con frío si nos alimentamos bien, pero, ¿cómo sobrevivirán los bebés?”.

Nuestra respuesta en Nepal

Nuestros equipos de emergencia están en terreno trabajando en operaciones de emergencia. Contamos con 500 personas aproximadamente en terreno y, hasta ahora, hemos llegado a más de 127.000 personas de las cuales 76.000 son niños y niñas. Estamos trabajando en las áreas más afectadas y, durante el primer mes, nos hemos centrado en:

  • La puesta en marcha de clínicas sanitarias móviles y clínicas semi-permanentes en tiendas de siete distritos que han perdido todos sus servicios médicos. 
  • Proporcionar kits para bebés a las madres y kits para los partos a las clínicas.
  • Distribuir material de refugio, como lonas y mantas, así como comida, kits de higiene y material para cocinar.
  • Reparar instalaciones de agua y saneamiento, construir baños en campos de desplazados y entregar tabletas de cloro para purificar el agua.
  • Puesta en marcha de docenas de clases temporales y espacios seguros para la niñez con el objetivo de proteger a los niños y niñas y para que puedan jugar y aprender mientras se recuperan de la experiencia traumática que han vivido. 

Vamos a seguir ayudando a todos los afectados por esta doble tragedia; pero tardaremos tiempo en que los niños y niñas y familias de Nepal puedan volver a una situación normal. 

Puedes cambiar la vida de un niño o niña

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