Los Espacios Amigables en Arauca para los niños y niñas colombianos y venezolanos

Viernes 15 Diciembre 2017

Nuestro proyecto “Asistencia humanitaria para poblaciones en riesgo en Arauca y Chocó” Busca prevenir y mitigar los riesgos en la protección a través de intervenciones multisectoriales, en la población de Arauca. Alba Lucia tiene tres hijos y vive con su esposo e hijo menor en un terreno en invasión al cual ella denomina cambuche. Entre las necesidades que más resalta Alba, son los servicios como el agua potable y las vías. Igualmente, ella dice que la gobernación debe ayudarles a tener una vivienda digna.

“Mi nombre es Alba Lucia Pinilla, aquí vivo con mi esposo y mi niño pequeño, tengo dos hijos ya grandes uno de 15 y uno de 17, ellos estudian aquí. Este asentamiento es una invasión, los terrenos son de la Gobernación, pero estas invasiones se dan por la falta de vivienda porque el gobierno no prioriza a personas que realmente necesitan, a personas que son víctimas, a desplazados, madres cabezas de hogar, a personas muy vulnerables, aquí hay personas en extrema pobreza. Yo calculo que hay son unas 1000 familias, con la llegada de las familias de venezolanos y colombianos retornados.

Aquí lo más necesario son los servicios, no hay agua potable, no hay vías, la luz pues aquí pasa una red que por lo general vemos cómo adecuamos. Pero aquí lo más importante es el agua potable y las vías porque están muy malas y la vivienda porque aquí tenemos es vivienda, pero no es digna, es un cambuchito donde las personas les toca vivir por obligación”.

Arauca es una zona de frontera con Venezuela, es un territorio tradicionalmente indígena, aunque hay una gran población mestiza. Tiene 256.527 habitantes y es una zona que ha tenido presencia de grupos armados al margen de la ley y que ha sido gravemente afectada por la violencia, la delincuencia y la desigualdad. A esto se suma la grave situación económica y social de Venezuela y el estado de las comunidades indígenas que hoy en día están en condición de calle y su consumo de drogas y alcohol es de las más altas del país.

En este asentamiento los niños y niñas van a escuelas y colegios cercanos, sin embargo, hay un número considerable de niños y niñas desescolarizados, puesto que llegaron a la zona durante el año y no pudieron legalizar sus documentos a tiempo para ingresar al colegio.

“Todos los niños que vienen de Venezuela no están estudiando, ellos durante el día están en las casas cuidando a los hermanitos por ahí mientras los papás van a trabajar, así como se ven por ahí andando porque realmente aquí no tienen ellos como una recreación, no tienen nada. La mayoría de personas que vivimos aquí somos gente humilde, el oficio muchas personas trabajan, madres cabezas de hogar trabajan en casas de familia, vendiendo tintos, aquí como yo le decía operarios de aseo, gente que no tiene mayor escolaridad para vivir aquí, para que aquí viva un profesional.

La mayoría son obreros que trabajan en casas de familias, en oficios así ambulantes. La iniciativa de Save the Children para los niños y niñas me ha parecido muy bonita, y quiero agradecerles porque realmente aquí eso llama a gritos, aquí no hay nada que entretenga a esos muchachos, para que no mantengan en la calle porque, ahí es donde salen muchachos para la delincuencia y se van perdiendo poco a poco y no se dan cuenta, entonces con estos talleres vienen y se relajan, mantienen una energía buena, entonces eso va mejorando el ambiente y aquí mantener la armonía y la paz entre nosotros mismos”.

Puedes cambiar la vida de un niño o niña

Suscríbete a nuestro boletín