Luis Fernando aprendió a lavarse las manos tres veces al día

Martes 6 Junio 2017

Luis Fernando tiene 12 años, estudia en la institución educativa ITPC, en Tumaco, y ha sido parte de nuestras capacitaciones del proyecto de salud, financiado por GlaxoSmithKline, con talleres de salud, nutrición y hábitos saludables. Él nos habla de su vida, lo que le gusta hacer y sus sueños.

En Tumaco, el agua que llega a las casas y escuelas no es apta para el consumo, aun así, las familias deben tomarla ya que la situación económica de la mayoría de la población no les permite comprarla. Por esta razón llevamos nuestro proyecto “Mejorando la Salud Escolar”.

“Una profesora vino y nos enseñó que debíamos lavarnos las manos antes de comer, cuando termináramos también, cuando cualquier cosa que estuviéramos haciendo nos debíamos lavar las manos. Yo me lavo las manos 3 veces al día, cada vez que hago algo, cuando estoy comiendo, cuando estoy en la casa…yo creo que eso es importante porque si uno no se cuida se enferma y uno se puede morir.

Yo tengo dos hermanos, uno mayor y uno menor, de 14 y 5 años. Ambos están en el colegio, a ellos no les enseñaron lo que me enseñaron a mí, entonces yo les conté y ahora ellos también se lavan las manos como yo. Además, me enseñaron que, si el agua queda sucia, no debía tocarla, que no le diera patadas, y que cada cosa que comamos debíamos botarla en la basura y no en la calle porque es malo para el medio ambiente.”

Mejorando la salud en el suroccidente colombiano es un proyecto respaldado por GlaxoSmithKline que busca mejorar hábitos de higiene, agua, nutrición y salud en escuelas de El Tambo – Cauca y Tumaco – Nariño. Este proyecto inició en 2014 y su objetivo es beneficiar a 8.000 niños y niñas de la región.

Tumaco está formado por tres islas, El Morro, La Viciosa (Zona centro) y La Continental, con 171.281 habitantes. El Morro es la zona turística de Tumaco, en el centro están las entidades gubernamentales y en la zona norte están los barrios más vulnerables.

En Tumaco el acceso a agua de calidad es precario y los niños y niñas se acostumbran a tomar agua de la llave o del pozo y por lo general es agua con altos niveles de contaminación, por lo que sufren de enfermedades estomacales y de la piel. Por otro lado muchas de las viviendas no tienen batería de baño y los desechos son tirados al mar o río directamente, es por esto que muchos de los niños y niñas no saben usar los baños de forma correcta y prefieren no entrar.

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