Mar y aire: la inspiración de Harold en la joyería

Martes 7 Enero 2020

A sus 21 años, Harold ingresó al grupo de Joyeros de Guapi (Cauca): Jegua, un proyecto de emprendimiento apoyado por Save the Children y financiado por la casa joyera Bvlgari en esta región. Un amigo y la curiosidad de experimentar algo nuevo fueron los motivos que lo impulsaron a ser parte de ello y que ahora, en palabras de Harold, se ha convertido en su segunda casa generando apropiación de su territorio. Paciencia e insistencia son las palabras que le dejan la joyería, un arte que para él no ha sido fácil, pero que, sin duda, volvería a comenzar una y otra vez.

La historia de Harold en sus propias palabras:

Por mar o aire son las únicas formas de llegar a Guapi (Cauca), un territorio colombiano poco conocido pero clave en la riqueza cultural del pacifico y el que Harold, un joven de 23 años, busca plasmar en sus joyas. El mar, los atardeceres, la comida y la tradición de su tierra son lo que lo han motivado a, después de dos años, continuar en el grupo de Joyeros de Guapi (Cauca): Jegua, un proyecto de emprendimiento apoyado por Save the Children Colombia y financiado por la casa joyera Bvlgari en esta región.

“Cuando me enteré, por mi amigo Miguel, que había un proyecto que buscaba mejorar la calidad de vida de los jóvenes me motivé a ingresar porque en Guapi, la mayoría de los jóvenes que terminan el colegio, no encuentran oportunidades que cambien sus vidas, entonces se quedan en la vagancia”, nos cuenta Harol sobre su vida. Quedarse en vez de irse, era lo que quería hacer Harold y pertenecer al grupo de joyeros le brindó eso a él en busca de preservar la tradición de Guapi y la expansión del conocimiento.

“El lema de mi vida es que el hombre de un solo trabajo no vive, entonces busco aprender distintas artes para que cuando encuentre obstáculos sea capaz de ejecutar las soluciones adecuadas. Paciencia e insistencia son las palabras que la joyería ha tallado en él durante el proceso de aprendizaje que lleva y que cada día intenta combinarlo con su gusto por la construcción con su sueño de ser ingeniero civil. “Cuando uno empieza en la joyería cree que hacer una pieza es fácil, pero cuando se está en el proceso se convierte en algo difícil porque requiere de mucho detalle y práctica. Entonces ahí entra la paciencia, si no la tiene nunca le saldrá la pieza y primero se desmotivará. Entonces, esto se trata de paciencia, meterle ganas y tomar de inspiración la diversidad de nuestro patrimonio”, agrega.

Ladrillo, planos, cemento y grúas son los otros protagonistas en la vida de Harold, con su pasión por la construcción y la entrada de un dinero extra, dedica su tiempo, cada dos meses a la joyería y cada dos semanas al arte de construir con los maestros de su región. Tradicional, es con la palabra que mejor se identifica, según nos cuenta, es su esencia y lo que busca que cada joya que cree lleve.

“A mis ojos, la joyería debe enseñar lo que nuestros ancestros nos han dejado, no estoy de acuerdo con aquellos que dicen que el pasado se debe dejar atrás porque, precisamente, ese conocimiento es lo que nos sostiene y que los jóvenes de municipios como Guapi debemos aprender para no caer en malos pasos y marcar la diferencia”. Su día a día los pasa entre la playa, la pesca y la búsqueda de ideas para sus diseños y en donde también busca que otros jóvenes aprendan de este oficio para distanciarlos del contexto de conflicto armado o bandas criminales que también han golpeado a su municipio.

“En Guapi la vida es tranquila pero no se puede negar que hay presencia de grupos armados que buscan seducir a los jóvenes. La mayoría de mis amigos no se preocupan por trabajar o estudiar sino por andar en fiestas y eso no es sano para la construcción de vida. Proyectos como estos nos fortalecen el ser responsables y siempre mantener un diálogo constante”, cuenta Harold. Su madre, principal admiradora de sus joyas, siempre le recuerda que debe continuar con sus sueños y vivir una vida diferente a la que le ha tocado a su familia.

“Mi mamá me dice que estoy mejorando en la creación de joyas, a todas me dice que quedaron bien así hayan quedado feas. Ella es mi principal motivo y el sueño más grande que busco ahora conseguir: una casa para ella y mis hermanos. Sé que con la joyería seguiré prosperando y a otros jóvenes les digo que tomen mi historia como referente. Mi madre es humilde y no somos de dinero, pero poco a poco he ido aprovechando oportunidades que me dan una calidad de vida diferente a la de ella”.

Contexto e información del proyecto:

Guapi, conocido como mar y cielo, está ubicado en el litoral pacífico del departamento del Cauca. De él también forma parte la Isla Gorgona, famoso centro ecoturístico ubicado a 35 km de su costa y que por muchos años fue referente carcelario. Las principales actividades económicas son el comercio, la pesca artesanal, la minería y la agricultura. Sobre el proyecto Empleabilidad de jóvenes para un futuro mejor, se busca dar a los adolescentes y jóvenes (hombres y mujeres) con escasos recursos económicos la posibilidad de encontrar actividades económicas decentes, seguras y legales a través del empoderamiento económico, el fortalecimiento de sus habilidades personales y técnicas y la creación de alianzas con el sector empresarial (empresas productivas/servicios y comercio). Jóvenes del municipio de Guapi participan en el proyecto "Jóvenes emprendedores" que busca capacitarlos en joyería con la técnica de la filigrana para promover alternativas profesionales en su región, Barbacoas y Tumaco (Nariño). El objetivo final es capacitar a los jóvenes para que obtengan ingresos y mejoren su calidad de vida. Este proyecto se lleva a cabo gracias a la colaboración de Artesanías de Colombia y al apoyo de la marca italiana Bvlgari bajo nuestro programa de Reducción de la Pobreza Infantil.

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