A Miguel le gusta pertenecer a la mesa de participación de Inzá

Jueves 22 Diciembre 2016

“Yo soy de la comunidad campesina Guanacos*, que queda bastante lejos de la cabecera municipal Inzá. Me llamo Miguel y tengo 11 años. En la casa vivo con mi mamá y mis cuatro hermanos, tres niñas mayores y mi hermano y yo que somos los pequeños. Mi papá no vive con nosotros, lo veo una vez cada dos meses o así. (*comunidad guanacos, municipio inzá, departamento del cauca)

Mi mamá trabaja en una tienda así que, cuando salgo de la escuela a las 1.30pm, voy donde mi abuela, juego con ella y mi primo. Me levanto temprano para ir a clase y me gusta mucho porque aprendo sociales, educación física… me gustaría ser ingeniero civil o arquitecto porque siempre me ha gustado construir cosas.

Pero en mi municipio hay muchos niños que no pueden ir al colegio, que necesitan ayuda, que les toca madrugar desde muy temprano, que tienen 8 o 9 años y  tienen que ir a trabajar y eso no se puede hacer porque los niños no tienen que trabajar, tienen que aprender, para cuando crezcan sí puedan trabajar, tener una casa… Esto me provoca tristeza, porque yo no puedo hacer nada para evitarlo.”

Qué quiere Miguel para la mesa de participación

“En la escuela nos invitaron a participar en la Mesa de Participación. Nos dijeron que iba a servir para ayudar a todos los niños y niñas del municipio. Es muy bonito lo que estamos haciendo porque también así les decimos a los niños más necesitados, como los que viven muy lejos o que tienen alguna condición de discapacidad que participen y aprendan sobre sus derechos.

Esta mesa de participación significa para mí algo que me da fortaleza porque a veces los adultos quieren hacerlo todo a su manera y no toman en cuenta nuestra opinión. Es importante que nuestras ideas estén en esta construcción de la Mesa.

Acá he aprendido todo lo que sé de participación. Me han enseñado que nunca tenemos que tratar mal a los demás, sino que tenemos que ayudar a los más necesitados, por eso estamos en este proyecto. A mí me gusta mucho ayudar a los demás.

Me sueño que la Mesa de Participación sea muy buena y divertida; que todos los niños que quieran puedan ir y que no les obliguen porque si no quieren, no quieren; que todos se diviertan. Me gustaría decirles a otros niños que participen, que ayuden a otros niños, que compartan sus ideas porque son muy importantes para sus comunidades y municipios.”

CÓMO HEMOS LOGRADO AYUDAR A MIGUEL

El Convenio 1614 - formado por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), UNICEF y Save the Children-  instaló Mesas de Participación en La Guajira, Córdoba, Risaralda, Putumayo y Cauca durante el mes de noviembre de 2016. Dicho Convenio finalizó en diciembre de 2016.

Las mesas de participación son espacios para que los niños, niñas y adolescentes, puedan expresar sus iniciativas, ideas, demandas y solicitudes a los funcionarios y gobernantes de los municipios que trabajan bajo los lineamientos del Sistema Nacional de Bienestar Familiar (SNBF).

EL Convenio 1614 fue una alianza entre el ICBF, UNICEF y Save the Children para fortalecer el SNBF, que es el conjunto de entidades y agentes estatales a nivel nacional, departamental y municipal que tienen que dar protección a los derechos de la niñez.

Tenía tres líneas estratégicas que son el acompañamiento territorial, el fortalecimiento de la participación y la planeación territorial.

El acompañamiento territorial fueron acciones hechas por las tres entidades y el SNBF para fortalecer las capacidades de municipios y departamentos en temas de infancia y adolescencia, por medio de la orientación para incluir estos temas en los Planes de Desarrollo.

La línea de fortalecimiento de la participación fueron medidas para consolidar las mesas de participación de los niños, niñas y adolescentes y la sociedad civil, donde se fortalece el derecho ciudadano de incidir en la toma de decisiones de los gobernantes.

Y por último la planeación territorial, que buscaba la articulación eficiente entre departamentos y municipios con el SBNF y dar protección integral a la niñez. De igual forma, reforzó los sistemas de información sobre niñez como el Sistema Único de Información sobre Niñez (SUIN) y SINFONIA y desarrolló propuestas a partir de la información que se encuentran en estas bases de datos.

Todo ello con componentes diferenciales entre poblaciones indígenas, comunidades afrodescendientes, población urbana y rural, con el fin de asistir eficazmente las necesidades de la niñez y las familias en los territorios. Los resultados de este Convenio permitieron que los niños y niñas se empoderaran y los adultos pudieran analizar como interactuar con ellos de manera más sencilla.

La coordinadora de la línea de participación de Save the Children nos cuenta: “Citando al pedagogo Franceso Tonucci que dice los niños y niñas tienen un pensamiento más inclusivo y que ellos no solamente están pensando en su grupo poblacional sino vinculan a los mayores o adultos, esto dice que los niños y niñas tienen la posibilidad de ser partícipes de la formulación de políticas públicas para sus municipios y ser más eficientes para el desarrollo de sus territorios”.

El miembro de la Subdirección de articulación del ICBF nos cuenta sus experiencias en este tema: “Tuve la experiencia con unos muchachos en Popayán en la que ellos querían que les hablaran de forma diferente, me decían venga como un youtuber, no con las guías ahí pintadas con el mapa, a hablar de este tema y ahí todos quedamos conectados. Esto demuestra que deben existir nuevas metodologías para el diálogo directo con los niños y niñas.”

Mesas de participación de la niñez y las experiencias en Inzá y Páez, Cauca

En los municipios de Inzá y Páez, Cauca, se han llevado a cabo diferentes actividades para la participación de la niñez en los gobiernos de estos municipios. Se busca que los niños y niñas sean agentes activos, proponiendo iniciativas para el mejoramiento de la calidad de vida y el desarrollo de su comunidad. La sociedad civil está encargada de ser garante de los derechos de la niñez, para ello, es necesario que ellos sean escuchados y se dé acompañamiento de las autoridades a las actuaciones de los adultos con los niños.

Inzá, un municipio que ha sido fuertemente afectado por el conflicto armado pero que a su vez ha tenido la oportunidad de tener cambios importantes en temas sociales, la mesa de participación para la niñez está funcionando eficientemente. El Alcalde Gelmis Chate Rivera nos cuenta las experiencias:

“La mesa de participación la he venido trabajando desde el inicio de mi mandato, para hacer la formulación de una política pública buscando el apoyo de diferentes entidades. Logramos iniciar y socializar este trabajo con las instituciones educativas, para que los niños, niñas y los papás supieran sobre la mesa y estuvieran activos y se apropien de ella. Este trabajo ha mejorado el conocimiento que tiene sobre las necesidades de los niños y niñas y sus ideas.”

“De las mesas de participación he aprendido a escuchar a los niños y jóvenes, a partir de sus ideas se pueden desarrollar en el municipio y den ideas innovadoras, por ejemplo, para el tema de los parques, los niños se han reunido con el arquitecto para hacer los juegos infantiles, él diseña estos según las ideas de los niños. La idea es hacer seis parques infantiles y que los niños vean que lo que dijeron se vea representado en estas obras,” afirma el Alcalde

En Páez se han trabajado las mesas de participación en la cabecera municipal y las zonas rurales, ya que es un municipio disperso. Además, hay una gran diversidad étnica y cultural, por lo que se trabaja con un enfoque pluri-étnico.

La Secretaria de Gobierno, Sandra Barrios, expresa la necesidad que tienen los municipios y departamentos por integrar a la niñez y adolescencia en las decisiones de las autoridades.

“La importancia de los niños, niñas y adolescentes en los cambios y transformaciones del municipio es la creatividad, originalidad y el sentir propio de comunidad, no están llenos de prejuicios y paradigmas que muchas veces los adultos nos vamos fijando y que no nos permiten que nos desarrollemos  libremente”

Mari Ángel, una niña de 12 años que participa activamente en la mesa de Páez nos cuenta cómo la participación le ha ayudado a saber más sobre sus derechos: “Yo he aprendido mucho sobre los derechos, muchos de los cuales no conocía. Sé que nosotros debemos ser escuchados, que hay un espacio en el que podemos hablar sin miedo o temores. También que la voz de los niños es muy importante y tiene que ser tomada en cuenta”. 

“Yo sueño que la participación más adelante nos lleve a un futuro promisorio a todos los niños, niñas y adolescentes, para que seamos grandes profesionales, para tener una infancia sana y segura, que nuestros padres nos respeten y cumplan nuestros derechos”,” afirma Mari Ángel.

 

 

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