"Ningún niño o niña debería sentir la falta de amor o apoyo de sus padres"

Jueves 2 Julio 2020

Con 15 años, Katherin vive su vida entre el pacífico y los morros que rodean a Tumaco. Su sueño: convertirse en abogada y velar por el cumplimiento de los derechos de la niñez para que ellos y ellas no presencien la vulneración como lo ha vivido Katherin. Pese a que una de las características de su personalidad es la timidez, busca vencerla día a día en el espacio amigable de Save the Children al que asiste.

La historia de Katherin en sus propias palabras:

Cursar la carrera de Derecho y convertirse en una abogada prestigiosa es el más grande sueño de Katherine Dayana Vásquez Narváez. Una joven de 15 años, quien asiste a los espacios amigables de Save the Children en Tumaco, Nariño, mientras a la par cursa noveno grado.

“Soy y quiero ser un ejemplo para mi hermano. Siempre trato de estar bien, de hacer lo correcto, si cometo errores los corrijo, de luchar para salir adelante y ser alguien en la vida. Eso es lo que le enseño a mi hermano. Cuando sea mayor, quiero ser abogada de familia y policía para ayudar a los niños, niñas y adolescentes en el cumplimiento de sus derechos”, nos cuenta Katherine.

Su hermano, de 13 años, y su madre son la fuerza centrífuga de su vida. De sus vivencias, nos relata que hace más de 10 años no vive con su padre, quien fue demandado por irresponsabilidad alimentaria. “Mi papá siempre ha demostrado que no le importamos, siempre nos ha hecho a un lado, primero ha sido él y se olvida de nosotros”, expresa Katherine.

La situación de Katherin no es fácil y así como ella son muchos los niños, niñas y adolescentes que viven solo con uno de sus padres. Sin embargo, para ella se profundiza la situación ya que solo hasta hace dos años vive con su mamá. “Mi hermana mayor fue quien me crio de pequeña y aunque ahora vivo con mi mamá es como si estuviera sola, porque ella todos los días sale desde muy temprano a trabajar y regresa hasta las 6 de la tarde. Cuando llega solo es para descansar, mi hermano permanece en la calle, y yo permanezco sola”, narra la joven.

Precisamente, es esa ausencia de sus padres lo que ha motivado a Katherin a ser abogada de familia, para prevenir que otros niños, niñas y adolescentes pasen por los mismos sentimientos que a ella la embargan. “Ningún niño o niña debería sentir la falta de amor o apoyo de sus padres. A mi madre le digo que necesito un abrazo suyo, contar con su apoyo, que ella me diga que todo va a estar bien, y que ella note mis cambios. No la considero una mala madre, porque ella es la que está ahí conmigo, me da lo que necesito y sé que se esfuerza por ello. Pero, yo anhelo todas las noches que ella me dé un abrazo y que me diga que está orgullosa de mí, porque esa falta de afecto ya se ve reflejada en mis malas calificaciones”, expresa Katherine.

Hoy en día, la desatención de los padres hacia los hijos, al estar por encima los temas laborales, hace que las familias estén en condición de vulnerabilidad de sus derechos. Tradicionalmente, las hijas mayores quedan al cuidado de sus hermanos y tienen que atenderlos, cuidarlos y alimentarlos y así descuidan la que debe ser su única tarea: estudiar. Pero, el descuidar sus estudios es en algunos el mejor panorama, para otros la situación los lleva a convertirse víctimas de grupos ilegales.

“En el mundo hay mucha maldad, en las calles, en las casas, en el colegio, en el barrio y eso a mí no me gusta. No me gusta la injusticia, no me gusta que las personas vivan esto, que encuentren esta clase de obstáculos, estas piedras que no lo dejan salir adelante. Quiero ayudar a la gente porque sí hay posibilidades y uno puede ser feliz”, concluye Katherine.

Contexto e información del proyecto:

El Morro, La Viciosa y La Continental son las tres islas que forman al municipio de Tumaco (Nariño) y que, a día de hoy, cuenta con más de 187.000 habitantes y cuyas principales actividades económicas son el comercio, la pesca y la agricultura.

Pese a que su economía no está estancada, este municipio del pacífico colombiano no cuenta con agua potable, adicional que la falta de alcantarillado y acueducto ha hecho que las familias viertan sus desechos en los canales del río y del mar, causando contaminación. Sus habitantes consumen agua sin serlo. Además, y por su ubicación, el municipio esta abierto a los narcotraficantes y a los grupos armados ilegales, ya que sus canales en los manglares y su salida al mar facilitan su tránsito clandestino.

Desde Save the Children Colombia, contamos con espacios amigables en Tumaco y que buscan la protección de la infancia, en los que los niños, niñas y adolescentes son atendidos en condiciones de mayor vulnerabilidad en barrios donde la violencia ha permeado las comunidades y problemas como la desigualdad, la falta de acceso al agua potable, la salud y la educación de calidad, y que han generado situaciones de violación de los derechos de la niñez.

Adicionalmente, Tumaco cuenta con uno de los Espacios de Transición para el Entrenamiento y Reincorporación de los exmilitares del grupo armado FARC-EP, en el cual actualmente contamos con un Espacio Amistoso. En este espacio viven aproximadamente 120 familias de ex militantes de las FARC-EP y campesinos que se han asentado en el espacio. Es por esto, que Save the Children implementa espacios amigables, con el fin de brindar la protección de la infancia, en los que los niños, niñas y adolescentes son atendidos en condiciones de mayor vulnerabilidad en barrios donde la violencia ha permeado las comunidades y problemas como la desigualdad, la falta de acceso al agua potable, la salud y la educación de calidad, y que han generado situaciones de violación de los derechos de la niñez.

Sumado a lo anterior, en este territorio no hay electricidad ni agua potable y los niños de las ex guerrilleras en proceso de reincorporación, que nunca habían vivido con sus padres, no han recibido acompañamiento psicosocial por parte del Gobierno para que este cambio en sus vidas pueda llevarse a cabo de manera adecuada, por lo que las procesiones de Save the Children brindan atención psicosocial.

 

 

 

Puedes cambiar la vida de un niño o niña

Suscríbete a nuestro boletín