"No me gusta ver a mis papás con miedo y dejar de salir a los cultivos"

Viernes 17 Abril 2020

Aprender y jugar en paz, ese es el anhelo de Brayan. Un niño de 9 años que pasa sus días entre los cultivos de sus padres y la escuela. Pero, quien también entiende que su vereda es foco de conflicto armado así su familia no quiera hablarle de ello con claridad. Risueño, atento y un futuro líder, así es visto Brayan por su comunidad. Él y su familia fueron beneficiarios de la entrega de 153 kits (50 de higiene, 50 escolar, 50 de alojamiento y 3 de docentes) en las veredas Capellanía y Miraflores del municipio de La Playa.

La historia de Brayan en sus propias palabras:

Fue el primero en divisar el camión con la bandera de Save the Children a lo lejos, corrió y su pregunta fue ¿vienen a ayudarnos? Nueve años parecerían pocos, pero para Brayan son lo suficiente para entender que su vereda Miraflores, en Norte de Santander, queda en medio del fuego cruzado.

Una hora por carretera destapada y en bajada de montaña, mientras el sol calienta es el camino que recorre Brayan cada día para recoger alverjón, cultivo que varía en cada cosecha. “Después de la escuela le llevo el almuerzo a mi papá que está en el cultivo y trabajo con él. Me gusta el campo, pero es bien pesado. Es más difícil sacar alverjón que frijol”, cuenta Brayan.

La curiosidad de saber qué traía el camión, bullía dentro de él, más aún por conocer qué le sería entregado. Siguiendo los pasos de los líderes de su comunidad, Brayan fue el primero en posicionarse para la entrega. Entre risas e imitando lo que hacían los demás buscaba estar al tanto de toda su comunidad.

“Voy en tercero de primaria. La escuela nos queda un poquito lejos, pero me gusta mucho estudiar, pero no siempre podemos venir como hace unos días. Cerraron la escuela porque había disparos y mi mamá tampoco me dejaba salir porque tenía miedo de que me pasara algo”, cuenta, en referencia al paro armado que se vivió en su región hace dos meses.

Desplazamiento y confinamiento fueron los resultados de la situación de violencia, que al igual que a Brayan, dejó las escuelas fuera de operación y a los niños y niñas sin acceso a educación. “Mis papás a veces se enojan cuando les pregunto que por qué los disparos o para qué nos encerrarnos con llave. No les gusta hablar de eso, pero yo entiendo que no hay paz. En la escuela la profesora nos habla de que estamos en riesgo constante. Pero, no me gusta ver a mis papás con miedo y dejar de salir a los cultivos”, agrega Brayan.

Matemáticas es la materia que menos le gusta. Pero que, mientras ve la cartilla de Salvaguarda de la Niñez de Save the Children, admite extrañar la enseñanza de su profesora. De grande aún no define que le gustaría estudiar, solo tiene presente que le gustaría hacerlo en una zona en paz. “Quiero seguir aprendiendo. Correr, pero no con miedo de que nos hagan daño sino porque me persiguen mis amigos”, concluye.

Contexto e información del proyecto:

La Playa de Belén es un municipio que hace parte de la tradicional región Catatumbo en Norte de Santander conectado por carreteras nacionales con Cúcuta, Bucaramanga y Santa Marta. Debido a su ubicación rural, La Playa de Belén ha tenido un desarrollo y contexto afectado por el conflicto armado a manos de distintos actores ilegales ya que sus densas montañas facilitan su tránsito clandestino, pese a que su economía está basada en la gastronomía, los oleoductos petroleros, la agricultura y el turismo.

En esta ocasión, la población del Catatumbo fue víctima de un paro armado realizado por distintos grupos al margen de la ley en la región, lo que provocó desplazamiento y desabastecimiento de alimentos por cerca de un mes. Ante los hechos, Save the Children Colombia dio respuesta humanitaria con la entrega de 153 kits (50 de higiene, 50 escolar, 50 de alojamiento y 3 de docentes) en las veredas Capellanía y Miraflores del corregimiento de Aspasica del municipio de La Playa beneficiando a 86 familias.

Save the Children Colombia inicia su trabajo en Norte de Santander desde 2015, a través de diferentes proyectos. A partir del 2018, iniciamos un acompañamiento en la zona conocida como “Catatumbo”, con nuestro proyecto “Somos Educación” y, recientemente, con el proyecto apoyado por la Agencia de Cooperación Noruega, Catatumbo Ama la Educación, centrado en el fortalecimiento de habilidades en la alfabetización y la aritmética. Con este último proyecto, que se implementará por 4 años en la zona, se busca beneficiar a más de 15.994 niños, niñas y adolescentes que viven en la zona y quienes han sido altamente afectados por el conflicto armado, la pobreza, la migración y la falta de acceso a servicios básicos en la región noroccidental del país focalizando seis municipios: Ocaña, Ábrego, El Carmen, La Playa, Teorama y Convención.

 

 

 

 

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