Reinel: el próximo biólogo marino de Caquetá

Lunes 27 Agosto 2018

Reiner es un adolescente de 16 años, actualmente cursa grado undécimo y como proyecto de vida quiere estudiar biología marina pues los animales son su pasión. Reiner se beneficia de los programas de educación que se implementan en el Caquetá y quiere aprovecharlos para preparase y poder ingresar a una universidad pública.

“Mi nombre es Reinel, tengo 16 años y vivo en la inspección de los pozos. De San Vicente del Caguán hasta los pozos son 26 kilómetros, más o menos usando la carretera buena son 40 minutos en carro.

Yo vivo con mi mamá, mis dos hermanos, un hermano y una hermana y mi padrastro. Mi papá vive en Florencia. Mi mamá en este momento está trabajando en el casino de la petrolera, le ha ido bien hasta el momento, la verdad hasta hace poco que comenzó, pero le ha ido bien. Mi hermanito tiene 7 años, él estudia y está haciendo segundo grado y pues mi hermanita tiene 3 añitos y ella está en el hogar.

Del colegio, la materia que más me gusta en el momento es español, es mi favorita y soy muy bueno y la que menos me gusta es artística, me va mal con lo que es hacer dibujos y todo eso, soy malo en eso, entonces por eso no me gusta.

La casa en la que vivimos con mi familia es en arriendo, es de madera. Hay servicio de luz, pero en este momento no hay servicio de agua, porque en estos días la planta se dañó y es la planta que bombea a todos los pozos, entonces está en mantenimiento y en este momento solo lo que cae del cielo y a veces ponen un poquito de agua. Para lavar y cocinar, cerca hay una represa, entonces todo el mundo se dirige hacia allá y pues toca economizar, bañarse en el caño y digamos, cuando llueve con canales llenar canecas con el agua que cae de la lluvia.

Respecto a los pozos solo se puede llegar por vía terrestre. Cuando llegas encuentras toda la instalación de la petrolera, enmallada y todo y desde donde comienza la petrolera está pavimentado, las calles prácticamente todas están pavimentadas y en estos días pusieron alcantarillado porque había solo unos pocos sectores con alcantarillado. En cuanto a lo que falta te diría que falta infraestructura, en cuanto a parques y sistemas de recreación para los niños, un polideportivo porque hay una cancha, pero si llueve pues te mojas y es maluco. También deberían poner internet y que haya más inversión. Para la parte del colegio les falta seguridad, enmallarlo por seguridad.

Cuando salga del colegio mi plan es estudiar biología marina pero no sé, porque cuesta mucho y solo se da en Bogotá en la Jorge Tadeo Lozano o por los lados de la costa. Entonces primero pensaba hacerme una carrera y si me va bien con la plata que me gane cumplir mis sueños, es lo que me impulsa a ir hacia allá, yo amo mucho los animales.

Como proyecto de vida tengo pensado salir en programas de televisión como NatGeo, Animal Planet, para presentar cosas de animales. En el colegio nos pusieron a hacer una carta a nuestros papás donde mostráramos que queríamos hacer en un futuro y por qué, entonces yo se los puse y ahí fue donde vino el precio, el semestre que vale más de seis millones, entonces está un poco caro y mi mamá dijo que sería hablar con mi papá para que él me ayude, porque él no me ayuda, entonces hablar con él para yo poder hacer una carrera acá en Florencia mientras puedo ir a estudiar lo que yo quiero. Acá en San Vicente no hay universidades y en Florencia está la universidad de la Amazonía, aunque creo que van a poner una en el Caquetá para desplazados, entonces me beneficiaría a mí porque yo soy desplazado.

Mi historia del desplazamiento no la viví yo, la vivió mi abuelo, ellos tenían una finca por los lados de Solita y los grupos al margen de la ley los hicieron abandonar todo lo que tenían. Entonces ellos se presentaron al proceso y como eso se puede dejar de generación en generación, mi mamá me incluyó en ese núcleo.

Luego del proceso de paz ha mejorado la situación en distintas partes alrededor de Los Pozos porque por allá si se vivió muy fuerte el conflicto armado, ya ahorita no se mira tanto lo que llamaban ellos “Vacuna”, ni muertes.

En el proyecto de Vive la Educación yo empecé el año pasado y pues el proyecto de género es del PECS y desde el año pasado llevamos haciendo unos simulacros para las pruebas SABER, ellos nos llevan una batería y hacemos tres sesiones en el año, la primera es de 20 preguntas, luego subimos a 50 y luego hacemos una más extensa y ellos nos toman el tiempo como si estuviéramos en el día que nos toca presentarlos. Yo personalmente la verdad no he tenido los resultados que creía que iba a tener, de pronto a uno le falta preparase o los nervios le afectan a uno, porque, aunque es un simulacro te dicen: -tienes tanto tiempo para resolver esto- y si tu no respondes pues perdiste, entonces le toca ser a uno muy conciso en la lectura como en la interpretación del texto. La verdad el programa si ha ayudado bastante porque el año pasado estábamos súper mal y este año hemos mejorado bastante.

Me llamó la atención el proyecto de género porque desde que llegaron comenzaron a hablarnos de qué era sexo, género, machismo, el feminismo, sobre las diferencias que hay en la sociedad por ser gay, lesbiana y eso es muy importante para nuestra vida, pues no porque a una persona sea diferente a nosotros, no le guste una persona del sexo contrario, la discriminan, los matan y yo voy en contra de eso, a mí me parece normal que a una persona le guste alguien del mismo género a mí eso no me afecta, todos somos iguales y tenemos los mismos derechos.

A las estrategias diría que les hace falta que nos logren reunir en un mismo espacio tanto a padres como hijos, trabajar más en conjunto con la familia, pues con la familia hay tabú y más digamos yo que estoy solo con mi mamá, entonces digamos hablar con ella sobre sexualidad es raro.”

El proyecto Vive la Educación es implementado junto con el Consejo Noruego para Refugiados y financiado por el Gobierno de Canadá. 

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