Trabajamos para llevar cultura de paz a zonas afectadas por el conflicto armado en nuestro país

Martes 28 Agosto 2018

En el marco del proyecto “Mi Futuro es Hoy”, hemos llegado a más de 5.000 niños y niñas de veredas afectadas por el conflicto armado, a través de la construcción de entornos protectores y garantes de los derechos de la niñez y del trabajo con comunidades, familias y organismos de control en cada territorio.

Este es un programa financiado y coordinado por la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos, con el apoyo de la Alta Consejería para el Posconflicto, el Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para el Posconflicto, la Organización Internacional para las Migraciones y UNICEF. A su vez, organizaciones como Aldeas Infantilies SOS, Fundación Plan, Save the Children y el Círculo de Obreros de San Pedro Claver implementan acciones en diferentes territorios junto a las alcaldías, gobernaciones y líderes comunitarios.

Hasta el momento, 694 instituciones educativas han sido beneficiadas, principalmente en Cauca, Nariño, Tolima y Buenaventura, donde se han identificado problemas relacionados con la infraestructura de las instituciones, embarazos adolescentes, deserción escolar, consumo de sustancias psicoactivas, problemas de alimentación y nutrición, bullying, entre otros.

El principal objetivo es que, al interior de las comunidades, se perciba a niños, niñas y adolescentes como agentes constructores de paz y que a través de iniciativas culturales arraigadas a cada municipio se puedan fortalecer estas iniciativas de paz. Así mismo, la creación de herramientas para la resolución de conflictos entre familias y actores de la comunidad.

El proyecto ha avanzado en el desarrollo de sesiones con los niños, niñas y adolescentes con la conformación y formulación de iniciativas de paz que beneficiarán a sus comunidades.

Aspectos como la vinculación y recuperación de prácticas culturales, el reconocimiento del territorio como elemento de protección, el fortalecimiento de las capacidades en los entornos de familia y comunidad, la adecuación del proyecto a las características particulares de cada comunidad y el cuidado lenguaje sobre la prevención del uso y utilización de niños y niñas para el conflicto armado y la violencia, son los focos claves en esta última fase del proyecto que se llevará a cabo hasta octubre del presente año.

La equidad de género un pilar importante a trabajar con los niños y niñas, ya que las mamás son las que se encuentran más presentes en las actividades que se han venido realizando, y con los talleres se ha venido trabajando en la importancia de que toda la familia esté presente y al tanto del proyecto y qué tanto aprenden los niños y niñas en el proceso. 

Al ser veredas tan apartadas, para muchas de las niñas y niños, esta es su primera experiencia en estos espacios, lo que ha permitido despertar su liderazgo y la forma de asumirse a nivel individual y colectivo. Lo anterior es de suma importancia para la implementación del proyecto, debido a que no solo importa la presentación de resultados sino la sostenibilidad en las comunidades.

Queremos seguir llegando Hasta el Último Niño y Niña en comunidades afectadas por el conflicto armado, para construir territorios protectores de la niñez y una cultura de paz. En el marco del postconflicto, creemos importante que la cultura de paz se fomente no solamente en niños, niñas y adolescentes, sino en las familias y comunidades en general. 

Puedes cambiar la vida de un niño o niña

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